viernes, 7 de junio de 2013

el principio de mi historia

Mi vida no ha sido mala, digamos que fue diferente. Desde muy pequeña tuve que aguantar  el estado psicológico que aguanto ahora. Conocí a mi padre, pero a mi madre no. Supe su nombre y algún dato más por la diputación foral de Guipúzcoa, ellos llevaban mi caso, como el de muchos otros niños.
Mis recuerdos son algo borrosos respecto a las edades, pero lo que tengo muy claro es con quien estuve.  Mi  padre me dejo en un centro de acogida a muy temprana edad, y a los pocos años una familia de San Sebastián, Guipúzcoa, quiso adoptarme.
Era todo muy bonito, unos padres que me querían, una hermana que se preocupaba muchísimo por mí, incluso teníamos un perro. Éramos la familia perfecta, pero todo eso empezó a torcerse.
Por entonces la que era mi madre, empezó a tener muchos problemas que yo no podía comprender, ni entendía. Empezó a tratarnos mal tanto a mí como a su propia hija. Nos pegaba,  nos maltrataba de todas las formas que se le ocurrían. El padre trabajaba mucho por aquel entonces y claro, si trabajas prácticamente todo el día, no puedes darte cuenta de lo que pasa en un sitio  alejado de ti.
Poco a poco, por 3 personas la cosa fue saliendo a la luz, y mi padre  entonces decidió que tenían que llevarme otra vez al sitio de acogida de donde venia anteriormente.
Solo recuerdo esa cara de sufrimiento de esta persona al tener que deshacerse de mí.
Estuve un año sin ninguna novedad con las monjas, ya que el centro de acogida lo cuidaban unas monjas muy graciosas.
La familia que me dejo un año atrás volvió a por mí. Me sorprendió ya que no es lo normal. Venían los tres, la madre, el padre y la hija. Yo estaba asustada y fui directamente donde el padre y la hija ya que es con los únicos que me llevaba fenomenal y tenía muy buenos recuerdos de ellos.
La madre me dio un regalo y bueno, poco a poco me fui acercando a ella. Esta vez vivíamos en Chilches, Castellón.
Parece que todo iba a la perfección pero no tardo mucho en torcerse las cosas de nuevo. Era una situación insostenible tanto para ellos como para mí. Las cosas cada vez iban a peor y no sabían qué hacer.
La madre le dijo a su marido, o dejas a la niña otra vez o nos divorciamos, y el pobre que iba hacer. Tenía una hija con ella, y no podía permitirse ese lujo, así que otra vez me volvieron a dejar en el centro de acogida.

Esta experiencia para mí fue de las que más me  impactaron psicologicamente, porque aun siendo muy pequeña, hay detalles que recuerdo a la perfección y aunque quisiera olvidarme de ellos, no puedo.

bienvenidos/as!

He creado este blog para ayudar aquellas personas en la misma situación que yo. Todas aquellas que  fueron acogidas o adoptadas por otras familias. Ese rencor, ese enfado, todas aquellas emociones que no sabes como expresar.
Yo os voy a contar mi caso, y me gustaría que pudiésemos hacer una comunidad online, donde poder compartir situación, experiencias incluso  opiniones, para mejorar nuestra situación psicológica.
 Con esto deciros que todo aquel que quiera entrar en mi blog queda invitado. Aquí termino  mis líneas de bienvenida.

Muchas gracias a todos por vuestro tiempo!